Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

logo2.gif (3677 bytes)
Santa Rosa, La Pampa, Rep. Argentina. Editor: Juan C. Pumilla


LA REVOLUCION DE LA SOLIDARIDAD
CLAVES   PARA   UN   PROYECTO   POLÌTICO   DEMOCRATICO   Y   POPULAR

por  RAUL C. D'ATRI

La Revolución de la Solidaridad es la aplicaciòn superadora de las "revoluciones moleculares" que proponìa Leonardo Boff(1) a los pueblos, para enfrentar la situaciòn terminal en que los precipita el modelo neoliberal. El ex sacerdote brasileño Leonardo Boff sostuvo que tal vez la coyuntura actual no sea propicia para "las grandes revoluciones, que tienen por detrás una ideología, un sujeto definido, con aliados". Lo que podemos hacer, dijo, son revoluciones moleculares, así como "una molécula que tiene interacciòn con todo su entorno, alcanza a meter una cuña de cambios". Y puso el ejemplo de los indígenas de Méjico.

La idea-fuerza de la Revoluciòn de la Solidaridad es hacer de la solidaridad una norma de conducta totalizadora para todos y cada uno, ¡a partir de ayer!, sea donde sea. Y lejos de sustituir a las "grandes revoluciones", o de prescindir de ideologías o hacer abstracciòn de sujetos y demás categorías, las incluye. En todo caso se trata de unir y propiciar muchas "revoluciones moleculares", con el hilo conductor de la solidaridad, entendida como expresiòn social y concreta de un principio supremo sin ateos en la Tierra. El reto es, pues, esa dialéctica, aplicaciòn superadora de revoluciones moleculares: la Revolución de la Solidaridad.

CONSTRUCCION SOCIAL DE ALTERNATIVA POLITICA

Desde La Pampa, desde el Sur o desde cualquier otro espacio de este empobrecido país, es impostergable proponer los lineamientos básicos de un modelo polìtico, social y económico alternativo al neoliberalismo que en este momento nos precipita al abismo. Otro modelo distinto que, por necesario, es posible. Y que si capitaliza la creatividad demostrada por los pueblos, es viable. 
La necesidad, posibilidad y viabilidad del cambio ha ganado espacio en la conciencia colectiva, primero a partir del fracaso del modelo neocapitalista; de donde se deriva un segundo factor, que es el creciente descreimiento en torno del fin de las ideologías y el fin de la historia. (2)

En todo caso los prejuicios desideologizantes que ganaron predicamento al derrumbarse algunos de los modelos no capitalistas que la Humanidad comenzó a ensayar masivamente este siglo, ayuden a explicar la falta del proyecto político que, como guía de acción, prefigure el nuevo modelo, las estrategias y sujetos dispuestos a construirlo.

EL PROYECTO

Estamos convencidos de la necesidad y la posibilidad de armar un proyecto polìtico que apunte a la reconstrucciòn del mercado interno mediante la articulaciòn solidaria de los sujetos sociales vinculados en ese espacio.

Armar y no elaborar, ni crear, inventar, etc., porque se trata de adoptar un criterio dialéctico de construcción: un proyecto que se hace desde abajo, y también desde arriba; que implica una práctica, y una teoría; que combina elementos viejos y otros nuevos; y recrea elementos que existen en la vida social; un proyecto polìtico del pueblo, por el pueblo, para el pueblo, para condensar todo en esa sola frase.(3). En síntesis, construcciòn social de alternativa polìtica. Nuestra tesis es que la sociedad argentina carece de un proyecto polìtico que conjugue los intereses, necesidades y aspiraciones de las distintas clases y sectores populares.

La oposición tradicional al poder de turno no ha podido, no ha sabido y/o no ha querido ofrecer a la ciudadanía una alternativa a este modelo "salvaje", como no sea la de prometer un "tiempo social", menor corrupciòn y demás variantes que, fuera de los momentos electorales, se desnudan como "más de lo mismo" o como retoques continuistas. Pero también la Izquierda -que combate consecuentemente esta última carta que el capitalismo sacó de la manga- se abisma en ese "agujero negro" por falta de un proyecto alternativo eficaz para la unidad y la acumulaciòn polìtica.

PROTESTA CON PROPUESTA

"La energía sigue al pensamiento"

Al estilo de Leonardo Boff, podríamos recurrir a conceptos de la física quántica para acuñar una metáfora basada en los procesos de fisión y fusiòn nuclear, dispersiòn y concentraciòn de la energía, respectivamente. Así también en el proceso històrico actual, la resistencia social contra el modelo neo-capìtalista o alguno de sus efectos, crea y/o moviliza energías (fisión), pero no se visualiza aún un objetivo y el consecuente proyecto para unir (fusión) esas energías, para que los sujetos sociales afectados comulguen en una práctica común, comunitaria.

O sea, un Proyecto Político, Democrático y Popular: P.D.P.

Sería bueno y necesario extenderse en verificar si esta hipótesis explica la dispersiòn tanto del llamado campo popular, como de la Izquierda, de la clase trabajadora y demás fuerzas y sectores, inclusive geográficos. El fenómeno es notable porque en la resistencia a las polìticas neoliberales, se va gestando la unidad a medida que se movilizan y liberan las energías populares; pero el proceso queda inconcluso, las fuerzas quedan dispersas y es como si faltara un eje de reagrupamiento, de ¡fusiòn nuclear! Aquí es donde vemos la falta de un proyecto alternativo, inspirado en el principio de solidaridad, la lògica de la solidaridad.(4) Nos remitiremos a dos o tres autorizadas opiniones, que por el momento nos ahorrarán más extensas argumentaciones:

El Director del Instituto de la Cooperaciòn, Julio Gambina,  fue el más explìcito cuando reclamó un "programa que quiera empujar un consenso social para otro tipo de polìtica que ponga por delante la satisfacciòn de las necesidades del pueblo" y remata así: "Es un desafío para el movimiento popular y la Izquierda, poco visibles aún como sujetos portadores de un proyecto alternativo"(5). Como siempre, la "admisión de parte" es más contundente, y en lo que se refiere a la falta de un proyecto polìtico en la Izquierda, hay citas reveladoras: la Federaciòn bonaerense del P.C. sostuvo meses atrás que "hace falta una propuesta polìtica alternativa a este modelo", tomando el término propuesta en el sentido de proyecto político alternativo.(6) E incluso reconoce que "con la resistencia no alcanza". Y en la convocatoria que hizo Izquierda Unida de la Argentina en agosto de este año, llama a "unirnos para elaborar conjuntamente una propuesta polìtica opuesta a las existentes... para terminar con el modelo de hambre, entrega" etc.

Ambas precisiones confirman la idea de que es necesario integrar protesta con propuesta, pues es sabido que la queja estéril -la queja inoperante- no sirve, y desgasta al quejoso.  O como dice el Cuadernmo "Los desafíos de la educaciòn popular" que editó América Libre con la COPEI de Córdoba y la AMP de La Rioja: "...hace falta la capacidad de construir un proyecto polìtico colectivo que comulgue con los individuales, pero que al mismo tiempo sea la fuerza para el desarrollo de los proyectos individuales.... Es un proyecto colectivo que se construye desde lo cotidiano...".

Desde otro humilde rincón de la extendida geografía argentina, rescato otra concluyente exhortaciòn que nosotros mismos archivamos y olvidamos en el fragor de la práctica: pertenece a Pueblo Unido, un movimiento polìtico de izquierda que cuando en 1991 hizo su presentaciòn en sociedad, expuso un esbozo de programa en un documento liminar que concluía con mandato expreso: "Elaborar y llevar a la práctica un proyecto polìtico regional que se articule con el proyecto nacional de liberaciòn

DOS LOGICAS IRRECONCILIABLES

Hablamos de un Proyecto Democrático Popular alternativo, porque sustituye el principio básico en que se sustenta el modelo neocapitalista, la competitividad, por otro principio que desde la noche de los tiempos viene demostrando su eficacia para el desarrollo sustentable de la Humanidad: la solidaridad. Como veremos, la explicitaciòn de este planteo nos lleva a una confrontaciòn de fondo entre dos lògicas: la lògica del sistema capitalista, de concentraciòn y centralizaciòn; y la lògica de la solidaridad, del desarrollo sustentable de la humanidad y su entorno.

MERCADO INTERNO

El principio universal de Solidaridad es el que permite proyectar otro modelo polìtico, social y económico que apunte a reconstruir el mercado interno sobre la base de la cooperaciòn democrática entre sus integrantes. Un principio tan eficaz que se agota cuando se lo ejercita en bolsones socio-económicos, y debe proyectarse en sentido centrífugo para sustentarse. El ya citado presidente del IDELCOOP, Julio Gambina, expuso con elegancia esa encrucijada, cuando propuso que para resolverla, "las cooperativas deberán trabajar para generar un escenario económico, político y social diferente, para que la concepciòn solidaria sea mayoritaria en nuestro país"(7). Póngase modelo donde dice escenario y se tendrá mejor expuesto el drama y el desafío del cooperativismo y del movimiento popular.

Es que, a despecho de la guerra económica, social y cultural desplegada por el neoliberalismo, el mercado interno "también existe"; y al decir del economista citado "constituye el escenario de inserciòn económica de la mayoría de la poblaciòn"(5). Y en este siglo en que todo es una "merca", porque todo se compra o se vende en el mercado "libre", es válido ampliar el concepto de mercado interno como escenario de inserción global de la sociedad civil.

¿ES POSIBLE UNA NUEVA ORGANIZACION TERRITORIAL?

En 1989 nos hacíamos esa pregunta, al observar "una total falta de autocrítica de los actores sociales provinciales, en su actitud de acatar los patrones de acumulaciòn territorial hegemónica y no generar proyectos alternativos basados en una solidaridad periférica al margen de los vínculos polarizados"(8).  La respuesta afirmativa a ese interrogante, se viene gestando desde hace muchas décadas en ideas, propuestas, acciones y otros innumerables esfuerzos inspirados en ese principio rector, la solidaridad. Y a medida que el proceso global de concentraciòn y centralizaciòn avanza incontenible, las provincias y los oprimidos, las periferias sociales y geográficas pasaron a ser lo que en la jerga moderna se denominan "variables de ajuste".

ME CO... PA
Hay muchas propuestas sectoriales e incluso oficiales, que desafían la creatividad popular para compatibilizarlas al modo de un "rompecabezas", e ir haciendo creíble un Mercado Cooperativo Pampeano; que a su vez tendrá que sostenerse en un Mercado Cooperativo del Sur, que exige un escenario  -diría Gambina- en que pueda articularse con las necesidades y aspìraciones de todo el interior y el centro: en una palabra, un Mercado Cooperativo Nacional donde prosperen los diversos sectores sociales y geográficos con una eficiencia regida por la lógica de la solidaridad y la democracia real, que asegura la igualdad de oportunidades a todo el pueblo.

Desde ese parámetro puede comprenderse también el caracter alternativo del proyecto democrático popular, y la eficiencia integral que, haciéndolo viable, lo muestra creíble. Paradójicamente, nuestro P.D.P. es presentado como inviable por quienes, desde la lógica de la competitividad, inculcan en las masas populares la cultura del posibilismo para amansarlas en la resignaciòn fatalista al imperio de la ley de concentraciòn y centralizaciòn capitalista, que más allá de neo-logismos (neo-liberalismo), es la vieja ley que sepultará al sistema

La metáfora de la víbora que se devora desde la cola es aplicable a neoliberales de toda laya, como los gobernadores leales a las políticas metropolitanas de turno, y cuya "solidaria" planificaciòn del desarrollo regional se estrelló contra la lógica neo-liberal que pone a "todos contra todos" y, dentro del viejo esquema de polarizaciòn geopolìtica, potencia la condición de "variable de ajuste" que tienen las provincias, junto con asalariados, pymes,etc.

IMAGINACION APLICADA
La tarea de recrear esta propuesta de PDP en la situación concreta de nuestra Región Sur o Patagónica me tienta una vez más, pero ese es un reto que interpela a un colectivo que surja de las fuerzas populares(3). De modo que tomo otro ejemplo puntual para ilustrar este P.D.P., a partir de dos propuestas: una "regional" y otra "clasista": Respectivamente me refiero al "compre pampeano" del empresariado de mi provincia, y la disminuciòn de la jornada laboral sin disminuciòn de sueldos, impulsada por la Izquierda, los trabajadores, etc. Dos proyectos que pueden estimular el mercado interno, si se articulan solidariamente: o sea, si los consumidores orientan su poder de compra hacia la producciòn de las empresas pampeanas; y los empresarios pampeanos aumentan el nivel salarial y la cantidad de empleados, para absorber desocupados y aumentar la capacidad de compra de los consumidores.

Eso está muy bien, diría cualquiera que se coloque en un ángulo equidistante, pero, ¿cómo? Está muy bien bajar la desocupaciòn del 18 al 6% como promete la Alianza opositora en la Argentina; y es mejor todavía lo que recomienda el ex presidente Alfonsín, de que no se enfrenten la clase media y la clase trabajadora, pero ¿cómo...? También es impecable la propuesta de rebajar la jornada laboral sin rebajar salarios, pero se plantea una vez más, ¿cómo? ¿de qué bolsillo saldrán los dineros para financiar una u otra propuesta "clasista"?

El método para instrumentar ambas propuestas combinadas, insistimos, es parte de la tarea colectiva, dialéctica y didáctica, de proponer otro modelo alternativo y el proyecto polìtico para construirlo; porque la Izquierda o quienes ya se postulan para cubrir el vacío que ella pueda dejar, no pueden quedarse en promesas o recomendaciones paternalistas propias de los polìticos del sistema. Y no puede porque es urgente que proponga a los trabajadores y al pueblo soluciones para hoy pero alineadas estratégicamente para superar las perversas encrucijadas neoliberales, como el régimen de flexibilizaciòn laboral para las PYMES, que la propia Izquierda califica como la punta de lanza que las clases dominantes esgrimen para enfrentar a los sectores populares entre sí.

Sería útil referirse a un caso paradigmático, donde una cooperativa popular que es típica expresiòn de clase media progresista, se enfrentó con sus trabajadores. Allì faltó una visión estratégica común que desnudara y dejara de lado la estrategia neoliberal; faltó el escenario de que habla Gambina, el cómo o el proyecto que oriente la acciòn que hoy y aquí deben ejercitar ambos sectores para subsistir sin devorarse.

La repetida moraleja es que hace falta echar las bases de una nueva economía, nuevas formas institucionales, nuevas formas de acciòn polìtica, que lo único que tendrían de nuevo, es la vieja lògica de la solidaridad, recreada a las difìciles condiciones impuestas por la lògica neoliberal, a la que tiene que superar, para sustituirla; proponemos incluso recuperar el discurso y algunos mecanismos adulterados por polìticos conversos, para darle renovados contenidos y perspectivas: la democracia, por ejemplo. Y hay otras propuestas más pedestres, audaces, o como sean:

Es el caso de las zonas francas, zonas industriales y otros regímenes de promociòn, inventados por este sistema, reciclados por este modelo, que finalmente podrían ser reconvertidos para un modelo solidario que empiece por cambiar los sujetos llamados a proyectarlas, manejarlas... y beneficiarse. Es decir, los trabajadores, la pequeña y mediana empresa, rural y urbana, que son los convidados de piedra y de migajas en las zonas francas diseñadas por el neoliberalismo para los grandes inversores, para la exportaciòn, y minga de mercado interno, CFI dixit...(9)

Otro ejemplo: la creaciòn de dinero para circuitos regionales cerrados, que no sólo es una invenciòn de las ferias del trueque, sino tambièn de gobernadores neoliberales... claro que mientras éstos lanzaron bonos para convalidar el saqueo contra sus pueblos, en las ferias del trueque es una expresiòn de confianza, solidaridad y equidad. Así habría que instrumentarlo, por ejemplo, para hacer posible el "compre pampeano" al que aspira el empresariado pampeano, y combinarlo con el recíproco "pague pampeano" que debería beneficiar a la clase trabajadora pampeana para elevar su poder adquisitivo: ¡el círculo virtuoso del mercado interno!

Como dijimos: Me Co... Pa la tarea de imaginar formas de instrumentar el Mercado Cooperativo Pampeano, como eslabón de un MERCOOPSUR(10) y un MERCOOPNA; pero hubiera sido mucho menos riesgoso, más elegante y académico limitarnos a exponer la dinámica de las ferias del trueque, y apelar a un ensayo teórico que desentrañara su lógica de la solidaridad. Que es lo que haremos a continuaciòn:

1) LA ECONOMIA DEL TRUEQUE...
Entre las muchas ideas populares en busca de un proyecto polìtico; o proyectos en busca de los sujetos sociales que los lleven a buen puerto, las Ferias del Trueque que vienen proliferando en el país y en el mundo son una genuina creación popular que no ha merecido aún la suficiente atención de investigadores, institutos o polìtólogos.

Como se sabe esas ferias reúnen gente expulsada o marginada del "mercado oficial" que, librada a su suerte, ensaya formas arcaicas para salir a flote: el trueque, monedas informales, producciòn artesanal. Re-crean así novedosas categorías como la de los "pro-sumidores" (productores y consumidores a la vez) pero por sobre todo ejercitan principios y facultades adormecidas, la solidaridad, la ayuda mutua, de una eficacia práctica que sólo la apabullante operaciòn ideològico-cultural del fin de la historia fue capaz de desdibujar.

...O LA ECONOMIA CIVIL?
Buscando la explicación teórica o académica de ese sistema socio-económico tan poco ortodoxo, encontramos un ensayo publicado en la revista "Criterio" del 16 de octubre de 1997 (pags. 24 a 28) donde su autor, Stefano Zamagni(11) apunta desde el título "Hacia una economía civil", y ataca

el "doble mito: que la esfera del mercado privado coincide con la del egoìsmo y que la esfera del Estado coincide con la de los intereses colectivos" o de solidaridad". Considera en cambio que "la solución no pasa por una radicalizaciòn de la alternativa Estado-Mercado, sino por un nuevo despegue de aquellas formas de organizaciòn económica que configuran una moderna ‘economía civil’". Y sostiene que tras la "aparente atomizaciòn de las economías, esta época requiere más -y no menos- "acciones cooperativas", porque la cooperaciòn "presupone fuertes vínculos de confianza entre los agentes económicos". Y la generalización de la confianza no se la puede esperar cuando "las desigualdades sociales tienden a aumentar o a asumir un caracter endémico" porque "no es sòlo un problema de injusta distribuciòn de los beneficios o de las riquezas" sino también de "injusta producciòn del beneficio y de injusta acumulaciòn de las riquezas".

Más adelante define economía civil: "todas aquellas actividades en las que, ni la coerciòn formal ni la finalidad del beneficio constituyen el principio formal de tales actividades". En una palabra, el principio de legitimidad de la economía civil "está constituìdo por el principio de reciprocidad". Y para reforzar la analogía que le vemos con las ferias del trueque, cita a Kolm cuando define a la reciprocidad "como un sistema de transferencias voluntarias, bidireccionales, independientemente una de la otra, pero unidas entre ellas".

Más allá de esta síntesis y el alargue al pié (12), el aporte de Zamagni sugiere un estudio más profundo no tanto para encontrar la explicación o justificaciòn teórica de las experiencias históricas (ferias del trueque), sino más bien para determinar si las tendencias y salidas que éstas plantean confirman las previsiones y perspectivas expuestas por Carlos Marx al analizar las contradicciones del sistema capitalista y el desenlace que precipitaría su crisis(13)

2) ETCETERA
En síntesis: es posible y necesario rescatar obras e iniciativas concebidas en el actual sistema, y reorientarlas a la satisfacciòn de los intereses comunes: en las provincias, el ejemplo contundente es el de los parques industriales y las zonas francas ya citados, figuras que según un estudio encomendado por los gobernadores al CFI (Consejo Federal de Inversiones) estuvieron y están llamadas a fracasar, en tanto el objetivo declarado era la promociòn de las PYMES y de los trabajadores. En cambio si se utilizan esas herramientas de promociòn, y se compatibilizan con otras, las zonas francas y las zonas industriales podrán ser del, por y para los pueblos de las provincias. Algo así como un Mercado Cooperativo Regional.

Con el mismo criterio, las universidades, centros de estudio e investigación y demás instituciones que se ha dado la comunidad organizada para preparar profesionales y técnicos, cumplirán sus fines de servir al pueblo y a la Naciòn, sus provincias y regiones, si solidariamente ponen sus conocimientos al alcance de los sujetos sociales reunidos para sustentar el proyecto Democrático y Popular (14).

ENSAYO INCONCLUSO
Sería muy larga la lista de modelos alternativos disponibles, desde la órbita provincial hasta el MST de Brasil, que revelan tanto la necesidad como la posibilidad del proyecto alternativo. Por ejemplo recordamos el Proyecto Nacional de Salud con que la CTA propone articular cuatro subsistemas que operan en el país: "Un proyecto que ratificará la certeza que nadie mejor que los trabajadores, los profesionales y los usuarios unidos para proyectar y garantizar la eficiencia y eficacia de un plan de salud solidario al servicio del pueblo" argumentaba la Central de Trabajadores Argentinos-CTA en julio de 1998.

Pero para tener caracter nacional, ese proyecto de la CTA debería integrar iniciativas que, con la misma idea-fuerza, tendrán que confluir también desde el Interior, pero desde otra perspectiva que la de un gobierno que, como el de La Pampa, hizo todos los deberes" neoliberales pero no pudo evitar que jubilados y otros sectores de la provincia quedaran desprotegidos del PAMI y demás sistemas asistenciales que sepultaron la lògica de la solidaridad para imponer la moderna eficiencia competitiva. Qué uno de sus ministros propusiera una soluciòn integrada, autogestionaria y regional, revela la encerrona de los polìticos del sistema y la necesidad de intentar soluciones alternativas, pero no cubre el vacío de otro proyecto de poder alternativo que sólo la Izquierda y sectores populares pùeden llenar....y sólo la Izquierda y/u otros sectores populares podrán darle continuidad y sustento a este ensayo, inconcluso e interminable, que suspendemos aquí: con la sensaciòn de que no hemos logrado trasmitir acabadamente el sentido y la magnitud del proyecto que proponemos, tal vez porque ni nosotros mismos tenemos conciencia cabal del alcance que puede tener como herramienta decisiva de una Revoluciòn de la Solidaridad, si la empezamos a hacer hoy y aquì, desde cada uno, desde nosotros mismos, desde donde estamos parados y desde la decisiòn de empezar ya mismo la caminata hacia una sociedad mejor, la sociedad nueva del hombre y la mujer nuevos que proclamaba Jesucristo y por la que viviò el Che y todos los revolucionarios que en el mundo han sido.

Grupo Encuentro - Santa Rosa, La Pampa, noviembre de 1998

Raúl C. D’Atri

-----------------------------

NOTAS Y EXTENSIONES:

1) "Cuadernos marxistas" Nº 4, año 1994

2) Dicen que "el hombre es el ùnico animal que tropieza tres veces con la misma piedra": debe ser porque el hombre necesita tropezar tres veces con la misma piedra...

3) Falta fundir en este ensayo mi ponencia "Construcciòn social de alternativa polìtica" relacionada con una de las claves de y para este proyecto PDP, cual es la conformaciòn del sujeto polìtico, tal como lo plantea el Che en "El socialismo y el hombre en Cuba" y la interpretación de Giulio Girardi en su ponencia ante el seminario de América Libre (Rosario 1997)"Crisis del marxismo y opciòn por los oprimidos como sujeros en el nuevo orden mundial"

4) "La fraternidad universal desde la fìsica moderna", (LA ARENA, conferencia del catedrático brasilero Ing. Ney Prieto Pérez, quien citando a Einstein, Wood, Kapra y en base a sus propias investigaciones, demuestra la eficacia de la solidaridad como principio, fuerza o ley no sólo desde la óptica metafísica o religiosa, sino tambièn desde la fìsica quántica

5) Propuesta 20/8/98.

6) Propuesta 30/7/98

7) LA ARENA 8/7/98

8) LA ARENA 6/8/89 y decenas de aportes periodísticos a un proyecto geo-estratégico alternativo sobre esta base: LA CRISIS GLOBAL generada por el sistema neocapitalista (al cual es funcional) es el detonante de las crisis en la periferia, al potenciar los efectos de las condiciones ecològicas y socio-económicas impuestas a la producciòn y distribuciòn en cada región; y que en general, como en la Pampatagonia, han trabado el desarrollo y la integración armónicos a la vida nacional en todos los órdenes.Pero tal objetivo no podrá lograrse mientras los actores sociales provinciales acaten los patrones hegemónicos de acumulaciòn territorial y social impuestos por el sistema polìtico-económico; y mientras no generen proyectos alternativos basados en la Solidaridad periférica e integradora.

9) C.F.I. 1989, en LA ARENA 30-31/10/96; 2-5-8/11/96

10) Aprovecho la semejanza para citar a Luis Eduardo Greenhalg, de la direcciòn nacional del PT brasileño, quien en Propuesta del 17/10/96 opinaba que "los partidos, los movimientos del Cono Sur deben articular su actuaciòn... para discutir exactamente cuáles son las alternativas de nuestros pueblos a la gestiòn del Mercosur" en torno al cual veía que "la expectativa es muy distinta entre el gobierno y el pueblo". Con más razón, insistimos, la izquierda tiene que proponer en cada país un proyecto alternativo, y articularlos

11) Decano de la Facultad de Economía de la Universidad de Bologna, Italia; consultor del Pontificio Consejo Iustitia et Pax.

12) Zamagni se alarma ante la intensificaciòn de tres paradojas del crecimiento: "a) el aumento de la desigualdad tanto territorial como personal que acompaña el aumento de la riqueza; b) el crecimiento de la desocupaciòn y c) las dificultades crecientes para hacer practicable el principio liberal de la soberanía del consumidor". Paradojas que no se explican por "escasez de recursos materiales" sino por una "escasez social", que no se resuelve sino "con un cambio institucional". Insinuación subversiva que Zamagni atribuye a esas tres paradojas, porque "constituyen una seria amenaza a la libertad". La tercera paradoja contiene el desafío de "volver a reunir trabajo y consumo" recordando la categoría creada por la sociedad post-industrial, "la del productor-consumidor" que las ferias del trueque han re-creado como pro-sumidores; el autor reconoce al consumidor "global" como un actor social que descubre su poder, como ya lo había marcado Marx en Los Grundrisse y El Capìtal.(ver nota 13)

Este autor se extiende en una distinciòn clave entre bienes de situaciòn y competencia de situaciòn, muy distinta de la competencia familiar y que pone como ejemplo de competencia destructiva, contrastándola finalmente con los bienes de relación que constituyen el capital social que motoriza el desarrollo, y que encuentran en la economía civil la fábrica ideal para su producciòn.

13) Los Grundrisse de Carlos Marx, citado por Carlos Mendoza en "Los lìmites teóricos del Capitalismo" (Cuadernos de Tesis II)

14) Una vez más apelamos a experiencias concretas como argumento más convincente: el ejemplar Tratado del Río Colorado firmado en 1976 entre las cinco provincias ribereñas y la Naciòn, como así los programas de aprovechamiento integral que cada estado desarrolla a su sombra, constituyen un proyecto democrático y popular, de caracter regional, porque fue concebido y sostenido por los respectivos pueblos, con la apoyatura científica, técnica y profesional de los Estados y entidades especìficas (REALIDAD ECONOMICA Nº 58 de 1984 y otros análisis en R.E., Humor, Paz y Justicia, LA ARENA, etc.).

barra.gif (2190 bytes)